Los días se van alargando poco a poco, a las ocho menos diez es casi ya de día… y a las nueve y media parece que estemos en mayo, si lo comparamos con los días oscuros del invierno. Y a las cinco y media de la tarde mágicamente de nuevo se vuelve  aponer el sol… Los primeros rayos de luz intensa ya se empiezan a notar, la inspiración vuelve, y el letargo invernal empieza poco a poco a desaparecer.

Este invierno ha sido muy corto, y las temperaturas no han bajado de menos ocho en los días de más frío que han sido contados y no la norma general. Pero también ha sido un invierno muy peligroso porque al haber temperaturas que oscilaban entre cero, positivos, negativos, la nieve y el agua se convertía en hielo y el peligro de resbalar era inmediato.

Este año empieza una nueva aventura para mi, el ser madre en Alemania con las ventajas y las desventajas que eso conlleva. Por un lado, la mujer embarazada parece que sea la virgen maría, protegida y venerada, por el otro en el trabajo pasas a ser un empleado de segunda clase. Hay leyendas que van y vienen y que dicen que después de la segunda guerra mundial, después de que las mujeres tuvieran que trabajar mucho para la reconstrucción del país y para ocupar los puestos de trabajo de los hombres, nombraron unas leyes en las que se protegía a la mujer en todos los aspectos y casi que se les «prohíbia» trabajar por ley. En los años cuarenta, cincuenta y sesenta cuando en Francia y en el Reino Unido empezaban los síntomas y las manifestaciones de elevar los derechos de la mujer y quitarla de la sombra y de la miseria. Todavía no he encontrado ninguna prueba documental que prueben estas leyendas urbanas en las que parece que los hombres alemanes las cuenten con orgullo. En los museos, en los que se habla y expresa de la «guerra» la documentación es bien distinta y contraria a estas leyendas.

Aquí estamos, en uno de los países con menos problemas económicos de Europa, y dónde si hay corrupción de momento está escondida o toca sólo a empresas que caen y punto y no se habla más. Y dónde los periódicos y la prensa no hace periodismo amarillo de los problemas económicos y sociales. Y en un país que al tiempo de tener una mujer como jefa, con hijas y después de hacer hecho un discurso feminista me dice que ya no tengo derecho a formación ni a un participar en proyectos porque estoy embarazada. Ya he empezado a luchar, aquí no se queda la cosa. Y la máscara feminista de esta mujer va a ser levantada poco a poco con tesón pero con eficacia.

La historia continúa, ya no estamos en tiempos de «después de la guerra», y el feminismo se ha convertido en pro-activismo de derechos, en silencio o con escándalo, pero no hay una linea con un fin.

7 comentarios en “Sol, 1°C”

  1. !Enhorabuena guapa! me alegro muchisimo de tu embarazo, lo bueno de ser madre trabajadora en Alemania son las ayudas económicas en la baja maternal, impensables en nuestro país. Si necesitas cualquier consejillo ya sabes, cuídate y descansa lo que puedas. Un beso. Nieves

  2. AAAAAAAAAAAAAAAAaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!! Qué gracia! me alegro un montón! Ahora serás una mama española en munich. Ya nos irás contando porque si que es verdad que no es oro todo lo que reluce y que si, muchas ayudas, bajas maternales super cómodas, pero qué hay detrás de esto tan bucólico???
    Tengo amistad con una señora belga que pasó muchos años en alemania y me dice que por aquel entonces (no sé ahora) había un dicho que era: «die Frau, die 3 «k»: Haus Kinder und Kirche» de las 3 «k» no me termina de cuadrar porque haus no empieza por k, pero por ahí iban los tiros…
    Cuidate mucho.

  3. Pues si, Eva, en Baviera, aun sigue siendo así la mentalidad (sobretodo en los pueblos), pero poco a poco vamos cambiándolo. En parte gracias a las extranjeras como nosotras, que llegamos con otra mentalidad.

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