Yo soy española, mi pareja es alemana, estamos juntos desde hace más de cinco años y éste año he elaborado la teoría del Cupcake.

Será que estos últimos meses de mucho estrés debido a los cambios de ciudad, las mudanzas, cambios de trabajo, no tener vacaciones, será por esta razón que estoy cocinando y comiendo más bizcochos y tartas de lo habitual. Será la coincidencia que hay siempre algún trozo de tarta en casa, buenísimo, irresistible, que si lo veo me lo como. Será que cuando compro chocolate, fruta o alguna bolsita de chucherías (de Haribo) me la como cuando la compro. Será que desde estos tres meses de estrés he cambiado mi pauta de comportamiento, consumo más azúcar y lo consumo ya. De ahí, que la teoría tenga en su nombre Cupcake.

Los Cupcakes son los pequeños pastelitos ingleses, que están hechos de magdalenas pero que en la parte superior estás decorados con una cobertura de crema hecha a base de mantequilla y azúcar. Los Cupcakes suelen estar decorados con mucha fantasía y suelen ser preciosos, pareciéndose a una joya a guardar y a no comer. Ahora ya sabemos que se llama la teoría del Cupcake porque son pastelitos super bonitos que se pueden comer o que se pueden guardar como decoración o para una ocasión especial.

Éstos últimos meses me he dado más cuenta de que mi pareja puede guardar “delikatessen” a la vista en la cocina días y semanas sin ser comidas. O que a la hora de cocinar, guarda los mejores alimentos e ingredientes para más adelante, para tenerlos y disfrutarlos en otras ocasiones. En mi afán investigativo… le he ido preguntando sobre este hecho, y mi conclusión es que a “algunos” alemanes les gusta guardar las cosas para disfrutarlas en otro momento, tienen mucha paciencia. Puede ser sobre comida, eventos, sucesos, acciones, cosas de pareja, cada momento de la vida misma, con excepciones, gracias a dios! Pero si hay un suculento Cupcake en casa, puede estar una semana, dos semanas, o incluso pasarse… y caducarse. O el extremo, coger el Cupcake, comer un mordisquito y guardarlo.

Si esto ocurre, lo que pasa es la teoría del Cupcake. Y hay que enseñarles que hay que disfrutar de la vida, pero también hay que entender y practicar la paciencia de guardar las buenas cosas para otros momentos, en definitiva hay que buscar un termino medio en la teoría del Cupcake.

Pero, esta teoría puede ir más allá y ser interpretada según los valores económicos en las diferencias culturales entre España y Alemania… alguien se atreve?

Nota: Si a alguien tiene un apetito gigante por comer Cupcakes, en Múnich se pueden encontrar en “Wir machen Cupcakes” en una calle cerca del Viktuallienmarkt.

*Fotografías hechas en Londres, en una cafetería del Covent Garden.

5 thoughts on “La teoría del Cupcake”

  1. Hola!!!!
    Me ha encantado esta teoría pero me ha dado que pensar; llevo sangre alemana? Yo soy de las que guardan las cosas ricas para más tarde , se me han echado a perder cajas de bombones y todo, imagínate!!!!
    Hablando de cupcakes, hay un blog estupendo: objetivo cupcake perfecto, y una web : http://www.objetivocupcake.com
    A quien le gusté entretenerse haciendo estas maravillas le recomiendo visitarlas.
    Un saludo

  2. Hola, que tal ??
    Muy buena observacion. Aunque no me animo con ninguna teoria sobre economia.
    Pero siempre he pensado en la increible paciencia que han tenido que tener aquellos alemanes que se han dedicado a la ciencia, a la industria y otras areas donde la paciencia junto con la disciplina les ha dado enormes resultados. Tal vez ese legado que pasa de una generaciona a otra sea una cosa inexplicable. Pero, ( y aqui viene mi osadia de antropologo de mercadillo ), estara esta paciencia, esta contemplacion, relacionada con el clima y su dureza ? Tendran que ver en ello los largos periodos de falta de luz solar ? Digo, pensando si esto no obliga a tener paciencia para poder subsistir. Me refiero a aquellos habitantes de cientos de años atras. Aquellos que se sentaban en invierno a esperar la primavera, mirando desde un hueco de su casucha, como el clima los retenia y los abligaba a esperar. Y en esa espera, el que no sabia disfrutar, el que no sabia como aprovechar el tiempo y gozarlo, corria el riesgo de volverse loco.
    Bue, me fui demasiado me parece. Te felicito por tu blog, que sigo desde hace tiempo. Y en el que hoy, tal vez llamado por mi alma de gordito al ver las fotos de los cupcakes, he decidido participar.
    Un saludo
    Fernando

    1. Interesante observacion, como podemos relacionar la predisposicion al ahorro, con la paciencia y constancia para obtener resultados en la investigacion y en la gestion de una empresa, por nacionalidad y en relacion con la teoria del cupcake.

  3. Bueno, pues sobre este tema realmente existe un estudio en el que a un grupo numeroso de niños (no necesariamente alemanes) le ponen dulces enfrente. La tarea es esperar lo que más puedan hasta comerlos, pero si quieren puden comerlos inmediatamente. Esto ocurre por separado, niño por niño, osea que no tienen presión por lo que haga la maxoría en el grupo. Después de 2 o 3 décadas vuelven a visitar a estas personas, que ahora son adultas, y el resultado es que los niños que tienen la capacidad de esperar más para consumir los dulces, tienen una mayor facilidad para ahorrar y llevar sus finanzas.
    Creo que esto lo leí en un blog mexicano sobre finanzas, que me gusta mucho y se llama blogylana.com se lo recomiendo!
    Un saludo desde Munich,
    Paola

    1. Exacto, ahora hay que averiguar el % de ninos espanoles y alemanes que guardan el cupcake y ver la relacion con los adultos espanoles y alemanes que ahorran.

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