El fin de semana pasado hasta el lunes vinieron a visitarnos unos amigos de Zürich, conocían ya la ciudad, habían estado hace unos tres años en pleno invierno con Múnich todo blanco, así que esta vez había que disfrutar de las bomdades del sol, las calles limpias de nieve.

Sábado

Llegada a Múnich a las 14h, degustación de té Kusmi Menta-Algas en casa, tertulia interminable, el sol entraba super luminoso por el gran ventanal balcón. Vamos en bici? Tomamos cada uno nuestra bici, en total cuatro, y desde Laimer Platz pasando por Gollierstrasse nos dirigimos hacia el Glockenbach. Pasamos por el Theresienwiese, el Barrio Turco de Goethestrasse, por el barrio de los hospitales hasta Sendlinger Tor, y de allí llegamos al Aroma Bar (ver artículo) para tomar un té, chai latte y una especie de pizza y coca de recapte mientras hablábamos y disfrutábamos del buen tiempo. Con la bici se ven cosas, se ve la ciudad, así que cuando estábamos en la terraza del Aroma, mis amiguitos no paraban de decir lo buena idea que es ir en bici por Múnich para hacer turismo o simplemente disfrutar de la ciudad y del buen tiempo. La arquitectura es magnífica, los edificios y casas están muy buen cuidados, y se ve la real Múnich y no tanto la parte turística. De ahí fuismos a cenar al restaurante Mariandl (ver artículo), porque los sábados por la noche hay música en directo de jazz, de piano, de violín… una delicia. Pero en lugar de ir directamente, nos paseamos con la bici y cruzamos el Glockenbach hasta Gartnerplatz, pasando de refilón por el Viktualienmarkt y llegando desde las Puppenhaus hasta Sendlinger Tor, de nuevo el barrio Turco hasta el Mariandl.

Domingo

Desayuno de crêpes!! Desplegamos nuestra crepera, nuestra colleción de miles con diferentes sabores, la nutella, las mermeladas de la Tante Lotte y otras típicas de frutas alemanas y a super desayunar! Tomamos de nuevo las bicis y nos dirigimos desde Laimerplatz hasta Nymphenburg Schloss pasando por el Hirsch Garten (lleno de gente debido al solazo que hacía). El barrio de Nymphenburg tiene otro tipo de arquitectura así que las casas casi villas con sus decoraciones barrocas en las fachadas mezcladas con el concepto alemán de simplicidad y que todo esté perfecto hace que el paseo en bici sea una alegría para los ojos. Después de Nymphenburg había hambre, así que nos fuimos al Biergarten más cercano y más emblemático, el de Hirsch Garten! Nuestro amiguito suizo estaba como loco por beber un litro de Helles y comer salchichas y lomo de cerdo gigante!

Toca visitar más la ciudad, así que nos fuimos a ver el barrio de Neuhausen, y para cenar elegí el Ruffini (todavía no hay artículo), que me encanta, porque es una cooperativa que trae los productos directamente en coche desde Italia, fabricación propia del pan (legendario) y una cuidada selección de vinos y quesos. El barrio un encanto y según dicen tienen los mejores helados en Sarcletti (todavía no hay artículo) o por lo menos la mayor variedad de gustos de toda la ciudad y nos fuimos para probarlos! Nos comimos el helado paseando por el barrio…

Lunes

Aprovechando que el lunes era fiesta, continuamos con nuestro periplo, ésta vez, queríamos ver la parte turística, el centro. Así que para no perder más tiempo, tomamos el tranvía línea 19  hasta Maximilianstrasse. Nada de metro, porque queríamos aprovechar la luz y ver la ciudad. Theatinerstrasse, Odeonsplatz, Hofgarten, por dentro de la Residenz, la Ópera, Maximilianstrasse, AlteHof, Hofbräuhaus, Viktualienmarkt, la Sinagoga, pasando por la plaza del Stadtmuseum, Sendlingerstrasse, Assam Kirche, y para comer, el Biergarten de Viktualienmarkt, pero eso sí cómo las chicas no queríamos tanta salchicha, nos cogimos para llevar las super ensaladas de Dean & David que hay uno en la plaza del Stadtmuseum. De allí a la iglesia de Stk. Peter (la más antigua de Múnich, la primera), Marienplatz, el Neues Rathaus, luego el emblema de la ciudad Frauenkirche y lo que más me gusta, ver la maqueta del centro en hierro, que está en frente en un lateral de la entrada de Frauenkirche. Continuamos andando por la primera muralla de la ciudad que ahora es la casa verde dónde está la Policía, y nos encaminamos a Karlplatz Stachus para tomar el metro, ésta vez si, el metro para volver a casa. Ya que tomaban el tren hacía Zürich por la tarde.

4 thoughts on “Amigos para disfrutar, Ciudad para vivirla”

  1. ¡Qué bnonito es Munich!
    Por ciero helados Sarcletti, creo que te has equivocado al escribirlo. ¿Dónde queda Ruffini?
    Schönes Wochenende,
    Montse

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *