Soy una estilista poco convencional dedicada a escribir sobre el estilo y la felicidad. Madre de cinco hijos y hasta la fecha con una vida nómada que va ya por el tercer país contando con el mío propio.

Dónde viviste en Alemania y cuánto tiempo?

En un pueblo a las afueras de Munich durante casi cuatro años.

Cómo era tu día a día en Múnich?

Lo veo tan lejano… Pero si cierro los ojos me vienen a la mente días de poner y quitar botas y buzos muchas veces (por entonces tenía cuatro hijas muy pequeñas) idas y vueltas a la guardería, a la parada del autobús… momentos de pijama deliciosos, estar siempre bien acompañada, clases de inglés o de alemán, acostarme pronto, ver series por la noche y sufrir siempre pensando en qué hacer de comer o de cenar J

Cuál es el lugar de Múnich que echas de menos?

El bosque de al lado de mi casa, Viktualienmarkt y Wiener Platz

Qué has aprendido de Alemania?

Descubrí otra manera de vivir. Especialmente, lo maravilloso que es vivir en el suelo y cerca de la naturaleza. Aprendí inglés (sí más que alemán), a hacer amigos de muchos países diferentes, a cocinar la tarta de manzana más rica de mundo, a comprar de “segunda mano”, a reciclar, tuve la experiencia de un parto natural, el espíritu cívico (a veces en ello llevado al extremo) y a disfrutar conduciendo.

Qué te llevas contigo misma de la forma de ser de los alemanes?

El amor por las tradiciones, disfrutar de cada rayo de sol, cenar temprano y muchos electrodomésticos J

Como continúas en contacto con la cultura alemana o Alemania?

Cada vez que mi marido va de viaje allí (una vez al mes) trae en su maleta pretzels y salchichas. Es ritual cenar con eso el día que vuelve. Para nosotros eso es como abrir la caja de los recuerdos.

Siendo de madre de cinco, cómo es tu visión de la mujer en Alemania?

Dos de mis mejores amigas eran alemanas. Muy madrazas. Y cuando tienen hijos, tienen hijos. Sobre todo, los primeros años tienen muy interiorizado que se dedican a eso. A mi me enseñaron muchos detalles del cuidado de la casa, a cocinar postres y a ser independientes… No las recuerdo esperando a que vinieran ellos a hacer nada… ellas cortaban el césped, colgaban los cuadros, iban al reciclaje… Son muy matriarcas y muy fuertes físicamente. Al menos “mis alemanas” J

Qué consejo darías a las personas que quieran marchar de Alemania?

Que se compren buena ropa de abrigo, mejor si la compran allí. Que aprendan alemán y que sean muy puntuales (lo de los ingleses es un mito, son mucho más puntuales los alemanes) Y en general, sea el país que sea, que se preparen para experiencias de esas que te cambian para siempre.

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