Creo que a veces tengo la sensación de decir demasiadas cosas, pero aquí en este tema, tengo amigas llorando en mi hombro… españolas con alemanes y alemanas con alemanes. Como en todo en la vida, para gustos colores, y para personas miles de personalidades. No se puede generalizar, pero el amor alemán es diferente al español, para lo bueno y para lo malo. Aunque como se dice en la amistad, no depende a veces de nacionalidades sino en las personas. Aunque también en según que país hay mas de esto y menos de lo otro. Sobretodo por educación, por cultura y por genética también, claro.

Esta el prototipo de alemán, rubio, alto, guapo o no guapo, serio, frio y respetuoso. Y el prototipo que a veces se encuentran demasiado serio, austero, autoritario, agresivo o anti emocional, egoísta, sin sentimientos, teniendo pose de gran jefe y ya esta. Lo que estamos hablando aquí, es que hay protocolos, es que hay mas autistas en Alemania que en España, y que nadie habla de su vida personal, así que si alguien tiene que seguir algún consejo, es el ejemplo de sus padres. Madre en casa, hace lo que dice el padre y cuida de los niños, y padre que llega del trabajo y que tiene que tener todo listo, no ser molestado y hasta el siguiente día.

Así que se espera lo mismo, y si no queremos algo así, hay que hablar y cambiar las cosas con objetivas frases. O si queremos ser la ama de casa perfecta, pues aquí tenemos el hombre de la casa perfecto. Al alemán.

Lo que me han llorado ha sido autoridad y que tenían que quedarse en casa para hacer las faenas de la casa, o que trabajaban mucho y que ellos no podían hacer nada de la casa ni con los niños, porque trabajando y trayendo el sueldo a casa es todo.

Las españolas hemos evolucionado mucho en libertad desde que empezamos la democracia en España, y nuestra evolución ha sido hacia una madre trabajadora que lucha por la igualdad en el trabajo y en casa. Con amigos, amigas, guarderías, jefes y compañeros de trabajo. Pero en Alemania la historia ha sido diferente, en el oeste se ha luchado para no parecerse al Este, donde las mujeres tenían que trabajar y llevar la casa y la familia. Así que los maridos, hombres han aprendido a hacer lo mismo. Es decir, que los alemanes están seguros de si mismos, si pueden tener a una mujer perfecta, tipo años cincuenta, que decore la casa para cada estación del año, que haga galletitas y pasteles, que cuide a los niños hasta la edad de los seis y mas allá hasta que vayan a la universidad. Que no cuestionen sus decisiones y que puedan llevar una conversación agradable con los vecinos, con los compañeros de trabajo y con todos los amigos, sin quejarse y con una sonrisa. Ah.. y sin hablar demasiado. Todo tiene que ser para el hombre. Incluso las cenas.

Triste? No… la realidad.

Pero hay otros aspectos menos evidentes, como la comunicación, la economía, y las tradiciones, o mejor dicho el protocolo-sin-sentimientos. La comunicación es mediante ordenes, están acostumbrados a recibirlas y a tener que cumplirlas, así que si no se dice nada directamente, no pasa nada. La mejor forma de comunicación es con frases cortas y claras, y repetirlas. Y también, están acostumbrados a que las mujeres lloren por lo que quieren. Es decir, que quieren princesas y no super woman. La economía, ahorrar es el máximo principio, un céntimo ahorrado es un céntimo ganado. Lo peor, es que piensan en poner estos céntimos ahorrados en una cuenta para pagar las flores que hay que poner durante veinte años en su tumba en el cementerio. Y no disfrutarlos en vida. Lo que necesitan es que se les abra los ojos a ahorrar si, pero a disfrutar de la vida en vida también. Las tradiciones, son muy importantes, porque es lo que la comunidad hace y esta establecido que hay que hacer. El resto nada. Es decir, hay que celebrar el primer domingo de adviento y cada domingo de adviento con la familia, luego navidad, luego hay que ayudar en las mudanzas y luego hay que llamar por los cumpleaños y eso es todo. El resto, es misterio y no obligatorio, y como no es obligatorio, nada pasa. Y lo que quiero decir es que solo cuenta la vida individual y nada mas.

El resto es amor… pero siempre como en la política, hay que estar seguro antes de cada paso, y se necesita la aprobación de los padres como en los aspectos tradicionales. Pasos lentos y seguros. Avanzando.

8 comentarios en “El amor en alemán”

  1. Suelo leer pero no comento, sin embargo hoy tengo que hacerlo. Sí, claro que hay muchas diferencias entre España y Alemania, incluso en la propia Alemania los diferencias entre Este y Oeste pueden ser sorprendentemente. No puedo dejar de preguntarme en qué clase de entorno/zona vivís o que edad tienen las personas de vuestro al rededor porque entre mis conocidos, no abundan precisamente la actitud ante la vida que comentas.

  2. No sé, pero si leyera alguna alemana esta descripción o la última que hacías de las alemanas «sumisas» , creo que tendrían mucho que decir; de hecho , yo lo estuve comentando con mis amigas alemanas, trabajadoras, como tú y como yo, lo de la sumisión, y ya digo, les sonaba a algo muy fuera de «su » realidad.

    Llevo quince annos viviendo en Alemania, en diferentes Länder, (siete de ellos, aquí, en München) y sí, podemos aplicar la palabra «tradicional» a Baviera, (cualquiera que venga por primera vez,y se pasee por el centro, inmediatamente se remontará a las imágenes que todos tenemos en retina al haber visto las películas de Sissi Emperatriz (aunque su reinado fue en Viena (Austria), con grandes extensiones de bosques y los típicos Lederhosen y Dirndl Drees para las mujeres; pero me parece más que excesivo lo que dices de la mujer….»perfecta, que haga galletitas, que sepa llevar una conversación agradable…». lo siento, la habré perdido en el camino….eso sí, estoy de acuerdo en que los «alemanitos» son altos, guapos y rubios…. aunque yo me sigo quedando con un tipo Eduardo Noriega…oder chicas hispanas?… qué decís?

  3. Pues hace poco estuve hablando con una amiga alemana del este, que está con un bávaro aquí en Múnich y la situación era tal y como lo comentas. Ambos ingenieros, él se había mudado de facto a casa de ella pero sin llevar nada de las tareas domésticas, porque como dices, volver de trabajar es muy cansado y es como hace en su casa con mamá que le prepara todo. El tipo es muy simpático con los amigos españoles, pero sólo cuando quiere. Cuando no, sólo le habla a ella y el resto ni existimos.
    La solución, ella lo echó de su casa literalmente hasta que no estuviera dispuesto a realmente compartirla. Y se ve que le ha funcionado porque ahora están otra vez viviendo juntos pero mucho mejor 🙂
    Creo que las alemanas no son nada conscientes de su situación porque es lo normal. En mi trabajo, trabaje o no la mujer, las tartas por los cumpleaños nunca las han hecho ellos. O son compradas o las ha hecho su mujer.

    1. Hola Eliahh…
      Si, es verdad pero tambien es verdad que se habla y reaccionan.. la comunicacion es muy importante en la pareja. Cada dia!
      Saludos,
      ENM.

  4. Leyendo tu post me queda una fea sensación de la existencia de dos tipos de mujeres: la «supermujer» que trabaja y la «princesa que hace galletas y se queda a cuidar de sus hijos».

    Sobre este punto te hago algunas menciones porqué me parecen ideas llenas de estereotipos que suman valor o restan valor a las mujeres en función de su opción de vida. No es mi intención ofenderte pero encuentro ofensivo que hoy en día se catalogue a una mujer por sus vidas.

    . Ser trabajadora o no trabajadora no te hace ni mejor mujer ni mejor persona. No te hace más inteligente, ni más lista, ni más interesante a las personas. No te convierte en una «superwoman» porqué no existen. Hay personas que valoran esto en una mujer y a otras les importa un piminiento.

    . Quedarte en tu casa a cuidar de tu familia tampoco te hace mejor madre ni peor madre. No te hace ni más ni menos inteligente, ni más ni menos interesante. Tampoco te convierte en princesa ni te hace hacer galletas

    Veo mucho estereotipo en tu post. No definas a las mujeres por sus vidas ni las tildes de «superwoman» o «princesas» tampoco. La verdadera revolución de la mujer en el 2018 no es salir a trabajar sino poder «escoger en libertad y sin ser señalada por nadie» qué hacer de su vida.

    Pasando al tema de los hombres y las mujeres es un tema de dialogar y entenderse. Cada uno vive su vida cómo quiere y al final es un trato entre los dos. Cada persona valora cosas diferentes y según lo que valores no te hace mejor o peor persona. Si tus valores o formas de entender la vida no concuerdan es mejor dejarlo.

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