En Múnich se suele indicar el nombre de la persona que vive en un edificio en la puerta principal en los porteros automáticos, en los buzones y en la puerta del apartamento. Lo que no se indica es el número del piso y de la puerta en la que se vive, sólamente el apellido. Por eso hay situaciones cómicas, de cuando vienen tus amigos a verte, o el de DHL a traerte un paquete, siempre hay que indicarle el piso, abrirle la puerta y saludarlo para que sepa dónde se vive.

Hay un protocolo no escrito en la mayoría de edificios de Múnich (depende del Hausmeister) que dice que las placas de las puertas, en los porteros y en los buzones deben ser las mismas en todos los apartamentos y para todas las personas. Esto quiere decir, que las etiquetas temporales o de otro color no valen, o por lo menos no más de una semana.

El apellido que se indica en la placa es el del padre de familia, quien da nombre a toda la familia (valga la redundancia), es decir tanto a la mujer cómo a los hijos. En Alemania sólo existe un apellido (para más información leer el artículo sobre Las Mujeres y los Apellidos en Alemania) para identificar a la familia. En el caso en que el marido sera Doctor, en la puerta se tiene que indicar “Dr. Nachname”, en lugar de sólamente el apellido “Nachname” (hay mucha titulitis en Alemania en este sentido -para otro post-), en el caso en que la mujer sea Doctor, no se indica en la puerta, sólo si lo és el marido. En el caso en que no se esté casado, en la puerta se pondría el apellido de una parte de la pareja, y el apellido de la otra parte de la pareja, es decir, con las siguientes variaciones dependiendo de la empresa que haga las placas: “Nachname_A / Nachname_B”, o uno encima y otro debajo, o con un guión, etc. A veces yo he visto que se ponía en la puerta el nombre del hombre y listo, es decir: “Hans Nachname” (y al resto que de la familia, que le dén), y otros más simpáticos y modernos ponen el nombre de todos los miembros de la familia (algo parecido a lo que pasa en España en los buzones).

Cuando entramos a vivir en el piso dónde vivo ahora, la primera semana pusimos el nombre de una manera semi-profesional, es decir, cogí la Dymo de mi oficina e hice tres etiquetas, para el portero, para el buzón y para la puerta del piso. A la semana recibimos una carta del Hausmeister (el conserje del edificio, típico aquí, hay en todos uno), diciéndonos que esas no eran maneras de poner el nombre, y que teniamos que comprar las plaquitas oficiales del edificio con mi nombre. Naturalmente venía también adjunto a la nota, el formulario para rellenar y enviarlo a la empresa, que nos instalaría en cada puerta las placas oficiales. Me acuerdo que pasado un mes, todavía no habíamos enviado el papel rellenado con nuestros datos a la empresa, y el Hausmeister vino un sábado a las nueve de la mañana a llamarnos a la puerta, y a decirnos que cuál era la razón por la que no habíamos puesto todavía los nombres con las placas oficiales. Le dijimos muy cautos que éramos nuevos, que acabábamos de instalarnos, y el Hausmeister nos respondió, ah, bueno si acabaís de llegar, lo siento, pero es que hay gente aqui que lleva 6 semanas y que todavia no ha puesto el nombre de una manera oficial. Y nosotros (un poco descolocados…), ya… fijate.. y a eso el Hausmeister respondió que gente mas incivilizada. Ese mismo día, enviamos el papel a la empresa. El coste total de las 3 placas, fue de 27€.

Otra historia de nuestro bloque pasó hace dos meses, en nuestro edificio se instalaron un grupo de jóvenes polacos, cada semana iban añadiendo una pegatina más con un nombre de otra persona, llegó una semana en la que habían 5 ó 6 apellidos diferentes. La semana pasada, cuál fue nuestra sorpresa, cuando desaparecieron todas las pegativas, y en su lugar apareció una placa oficial sin ningún apellido,sino sólo con un lema “Carpe Diem”. Cómo nos reímos!! Es una ironía total, un super buen chiste, mucho humor el de estos polacos. Imagino que al Hausmeister no le gustaba la idea de tener en una placa con 5 nombres diferentes, o en diferentes placas, así que ni cortos ni perezosos el grupo de amigos, se inventó un único nombre. Ahora ellos para indicar su dirección, tendrán que poner su nombre seguido de un “c/o Carpe Diem”:

Maria de Polonia, c/o Carpe Diem, Munichstrasse 33, 80336 München.

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